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San Pablo s/n, Baeza
San Pablo s/n Baeza

(SS. XV-XVII, Propuesta de Bien de Interés Cultural)

Esta iglesia parroquial fue levantada a finales del siglo XV y terminada en 1665 con la construcción de su portada principal por Eufrasio López de Rojas, sufriendo a lo largo de su historia importantes remodelaciones.

La portada norte, renacentista, abre arco de medio punto con dovelas radiales, sobre jambas con imposta resaltada, y enjutas decoradas con discos con la inscripción “Año 1653”. El entablamento se remata con dos pináculos a ambos lados y una cruz central.

Rodeando la cabecera del templo se llega a la fachada principal, de estilo gótico, con grandes contrafuertes, capillas añadidas entre ellos, vanos de distintos tamaños y una espadaña con dos campanas.

La portada principal, barroca, sustituyó a una anterior gótica. Abre arco de medio punto con molduras lisas y de rosario, con ménsula en la clave, sobre jambas, y enjutas decoradas con puntas de diamante. Está flanqueado por pilastras, de fuste moldurado, sobre pedestales. El friso del entablamento está ornamentado con triglifos y metopas y una cartela en el centro con el año de 1665. Sobre él hay un frontón partido con pináculos laterales. En el centro una hornacina moldurada, con ménsula en la clave, cobija un busto de San Pablo, cuya cabeza, destrozada, fue sustituida poco después de la Guerra Civil. Se remata con un frontón triangular adornado con bolas.

El interior, de estilo gótico, consta de tres naves separadas por pilares, que llevan adosados baquetones con capiteles y basas decorados. Se cubren con bóvedas de crucería, siendo la central de la cabecera la más compleja, con nueve claves, mientras que las del resto de esta nave tienen cinco y terceletes. Por el contrario, las bóvedas laterales de la cabecera llevan cuatro claves y las del resto de estas naves sólo una. Las claves de todas las bóvedas están entre arcos diafragmas apuntados.

Todas las capillas son góticas, bastante sencillas, salvo una que es renacentista. Esta última abre arco de medio punto moldurado, con una cartela en la clave con la inscripción “Fundador P.º Nuño Álvarez de Salazar”, sobre pilastras con pedestales, y enjutas decoradas con discos con la inscripción “Año 1619”. Está flaqueado por pilastras sobre pedestales, rematándose con una cornisa, en cuyo centro se alza una hornacina, con venera, entre pilastras, y a los extremos los escudos orlados del fundador y de su esposa. Está cubierta con bóveda de medio cañón.

A los pies del templo está el coro bajo, del siglo XVIII, de madera tallada y atril central. Sobre el arco escarzano que alberga al coro hay un balcón con balaustrada de madera para acoger al órgano.

La puerta de la sacristía, adintelada, se remata con un frontón curvo, en cuyo tímpano hay un relieve renacentista que representa la colocación del cuerpo inerte de Cristo en el sepulcro. Su interior custodia interesantes piezas de orfebrería y un bien conservado archivo. Pertenece también a este templo el “Tríptico de la Adoración”, del siglo XVI, con características flamencas.

La capilla del Cristo de la Expiración acoge la imagen del mismo nombre, talla en madera de pino de finales del siglo XVI o principios del XVII, atribuida al imaginero jiennense Sebastián de Solís, así como al baezano Gaspar Becerra, a Pablo de Rojas o a Pedro Roldán. Muestra el autor una gran preocupación por el estudio anatómico. Cuenta sólo con tres puntos de apoyo en la cruz: las dos manos y los pies, acentuando de esta forma su verticalidad.

En la capilla a la que da nombre se encuentra la talla procesional de Jesús Nazareno, “El Paso”, tal vez del siglo XVII. Es una escultura de bastidor en la que destacan la cabeza, por su expresión, y sus finas manos, que son articuladas para dar la bendición durante su procesión del Viernes Santo.