Verificado


Sor Felisa Ancín s/n, Baeza
Sor Felisa Ancín s/n Baeza

(S. XVII, Propuesta de Bien de Interés Cultural)

Esta iglesia formaba parte de un Seminario de la Compañía de Jesús, iniciado a principios del siglo XVII y finalizado en 1648, a expensas del Obispo de Cuzco, el baezano Don Antonio Raya y Navarrete, quien está sepultado aquí. Esta fundación llegó a ser una de las mejores instalaciones educativas de Andalucía, provocando incluso la envidia del claustro universitario. Con la desamortización de Mendizábal el seminario fue demolido y la iglesia continuó utilizándose como capilla del cementerio allí existente hasta 1917. Posteriormente, sobre el antiguo seminario se construyó un nuevo colegio-hospital que afectó a la iglesia, reduciendo su nave, que en un tramo pasó a formar parte del recibidor del colegio.

La portada barroca es una derivación de la de Villalpando de la Catedral. Abre arco de medio punto moldurado, con ménsula con niño en la clave, sobre pilastras. Las enjutas se decoran con las figuras de la Fortaleza y de la Esperanza, que hacen de tenantes del escudo del Obispo de Cuzco. Al arco lo flanquean dobles columnas toscanas sobre pedestales, con hornacinas y casetones entre ellas, así como dos cartelas con la leyenda “Año 1609”. El entablamento, de orden dórico, tiene el friso decorado con triglifos y metopas ornamentadas con los símbolos de los Evangelistas y una tiara episcopal en el centro. Sobre él, en los laterales, hay agudas pirámides sobre basamentos, y en el centro, entre columnas jónicas sobre pedestales, un relieve de San Ignacio en éxtasis, de rodillas ante la Santísima Trinidad, rodeado de querubines y ángeles músicos. Detrás, de pie, el Obispo Raya, con un báculo en la mano derecha y un sombrero en la izquierda. Se remata con un entablamento y un frontón partido, con el escudo real coronado, flanqueado por pináculos y ojos de buey. El edifico se remata por una cornisa con ménsulas y modillones, con discos esféricos vidriados entre ellos. En el lateral izquierdo hay una espadaña con dos campanas, decorada con el escudo del Obispo Raya.

La planta del templo fue aprobada en Roma con retoques de Juan Bautista Rosi, siendo dirigida, y posiblemente trazada, por el Hermano Sánchez. Es de cruz latina, de una sola nave, cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos y arcos fajones sobre pilastras. Recorre todo el interior un entablamento, con cornisa volada, decorada con dentículos, y una moldura de ovas y dardos, friso liso y arquitrabe. El crucero, poco acusado, está cubierto por una cúpula con linterna, sobre pechinas decoradas con escudos episcopales con borlas, sobre grandes pilares con pilastras adosadas. A los pies del templo se encuentra el coro alto, sobre un arco rebajado moldurado, sostenidos por pilastras, con balaustrada de madera. El retablo del altar mayor, de dos cuerpos, es una traslación de la portada de la iglesia, pero en orden corintio.