Verificado


Plaza del Marqués 1, Úbeda
Plaza del Marqués 1 Úbeda

(S. XVI, Propuesta de Bien de Interés Cultural)

Adosado a un lienzo de muralla, junto a la desaparecida puerta de la Calancha, fue construido en el siglo XVI por un miembro de la familia Cobos-Molina, don Francisco de Molina, aunque recibe la denominación de su posterior propietario.

El exterior

La fachada, en la que predomina el sentido de horizontalidad, está dividida en dos cuerpos por un entablamento con un friso de punta de diamante. En el primero la portada sigue el modelo de la del Palacio Vela de los Cobos, como su promotor había dictaminado. Está concebida como un elemento aislado en la composición del conjunto. Aparece desplazada en un extremo. Enmarcada por columnas corintias, a su lado hay dos ventanas rectangulares que en su origen eran más pequeñas.

El segundo cuerpo está compuesto por balcones con pilastras jónicas coronados por frontón con modillón en su tímpano y acróteras en sus vértices. El vano sobre la portada, esta vez en forma de ventana con espléndida reja, queda escoltado por dos magníficos tenantes con escudos. Se remata el edificio con una cornisa volada compuesta por ménsulas y mascarones.

A un lado de la fachada se abre un elemento ajeno a la concepción de la misma. Se trata de la hornacina de la Virgen de la Luz, bajo un tejaroz de teja policromada y protegida por una barandilla de hierro finamente labrada, con el emblema mariano en el centro. Esta hornacina alberga en su interior una interesante talla de madera policromada de estilo románico que representa a la Virgen con el niño en una actitud hierática y trascendente, propia de este estilo. Aparece una inscripción que nos habla del origen de la escultura y su procedencia. Dice así: “Imagen de la Virgen de la Luz, hallada en un hueco de esta muralla en MCCC y expuesta en este lugar al culto en memoria de Bernardo Orozco y Loring, XI Marqués de la Rambla, muerto piadosamente en XXIV septiembre MCMXVIII”.

El interior

En su interior destaca el patio columnado, con doble galería de arcos de medio punto sobre columnas toscanas en dos de sus lados haciendo escuadra. En los otros dos la galería es adintelada. Aparece decorado con las armas de los Molina, Valencia, Porcel y Solórzano. Igualmente destacable es el arranque de la escalera, pues es el único caso en toda la edilicia civil renacentista de la ciudad en que ésta no se sitúa en acodo con la portada principal, sino en su mismo eje y central respecto al patio.

Todas las estancias –salones y habitaciones– están ambientadas con mobiliario antiguo, retratos de los Marqueses de la Rambla y elementos ornamentales de época, creando un espacio acogedor de gran encanto, ideal para recrear tiempos pasados.

Actualmente está adaptado para acoger a visitantes que deseen pasar unos días en la ciudad.