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Hacienda La Laguna, Puente del Obispo, Baeza
Hacienda La Laguna, Puente del Obispo Baeza

Se sitúa en el centro geográfico de la provincia de Jaén, la mayor productora de aceite de oliva del mundo. En pleno valle del Guadalquivir y a tan sólo 8 km de Baeza encontramos el Puente del Obispo, pedanía a la que pertenece la Hacienda La Laguna, que recibe su nombre del Paraje Natural de la “Laguna Grande”, distante 2 km del Museo.

Los orígenes de este cortijo datan del siglo XVII, en el que pertenecía a los Padres Jesuitas. Posteriormente, en los siglos XVIII y XIX, la hacienda pasará a manos de los Condes de Oropesa y a la Casa Ducal de Alba. En el año 1848 se hará cargo de esta finca la familia Collado, la cual realizará una gran inversión en la hacienda, construyendo una almazara y otras edificaciones menores como las viviendas de los trabajadores. Esta familia también potenciará el cultivo del olivar con la plantación de cien mil olivos, lo que hará de esta zona la más productiva de la provincia. Y así, llegamos al siglo XX, en que la propiedad pasa a manos del financiero Don Juan March, pasando después a varios propietarios en la década de los 80.

En la actualidad, la hacienda pertenece a un consorcio formado por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Baeza, que ante el estado ruinoso y de abandono que esta hacienda sufría deciden intervenir y adquirir la propiedad en 1992. Tras diversas intervenciones se ubicarán aquí una Escuela de Hostelería y Turismo Rural, Hotel, Restaurante, zona de acampada, piscina, etc., y el Museo de la Cultura del Olivo, inaugurado a finales de 1998 por el Presidente de la Junta de Andalucía.

En el Museo se exponen antiguos sistemas de elaboración del aceite de oliva, algunos de ellos con técnicas milenarias y otros con procesos del siglo XIX. En él se puede visitar un jardín de variedades de olivos de diferentes países, y la Bodega, considerada junto con todo el conjunto como Bien de Interés Cultural y que data de mediados del siglo XIX.

En el Museo también se organizan entretenidas actividades para acercar el mundo del olivar de una forma amena a niños y adultos, como desayunos molineros o talleres de iniciación a la cata de aceites.