Verificado


Santa Catalina s/n, Baeza
Santa Catalina s/n Baeza

(S. XVI, Propuesta de Bien de Interés Cultural)

Fundado en 1583, ocupó el local de la antigua sinagoga de los judíos, junto a los muros y Cava del Alcázar. Posteriormente el Obispo de Jaén Moscoso y Sandoval, gracias a varias donaciones de casas y solares, manda construir un nuevo edificio, al cual traslada la comunidad y el colegio en 1639. Este traslado provocó la ruina de la sinagoga y de la ermita de Santa Catalina. En 1868, como consecuencia de la revolución, las religiosas fueron expulsadas y el edificio se cedió al Ayuntamiento para cárcel pública, sufriendo deterioros y demoliciones que supusieron su posterior abandono por la inseguridad que presentaba para su función. Las monjas volvieron al convento en 1876 hasta la década de 1970, en la que se vuelven a trasladar por su mal estado de conservación.

El edificio ha llegado a nuestros días muy mermado, quedando tan sólo el claustro y la fachada con algunas portadas, si bien los restos se han rehabilitado tras una intervención de recuperación de la manzana que ocupa.

Las fachadas presentan diversidad de composición de materiales, como sillería, mampostería, tapial y aparejo de ladrillo, al igual que diferentes calidades de terminación. Están limitadas en su parte inferior por un zócalo que absorbe el desnivel de las calles. La línea de la cornisa es discontinua, con una altura de dos a tres plantas. Presenta cuatro portadas adinteladas en piedra, una cegada en el zócalo este y tres al sur: la primera cegada, con una ménsula centrando el dintel y un tondo con cruz; otra blasonada con dos escudos y una imagen enmarcada; y la última, sin decoración.

En el interior queda el elemento más significativo del conjunto: el claustro. Consta de dos pisos y tres vanos a cada lado, con columnas de orden toscano, y arcos de medio punto moldurados en el inferior y rebajados en el superior, con ménsulas en las claves y espejos en las enjutas.