Verificado


Acera de la Trinidad 12, Baeza
Acera de la Trinidad 12 Baeza
953740669953740669

(SS. XV-XVI, Propuesta de Bien de Interés Cultural)

Este edificio, de estilo gótico, fue fundado a principios del siglo XV como convento de clausura para religiosos, y a finales del mismo siglo pasó a manos de la Orden de San Francisco, que lo utilizó como residencia de las religiosas de Santa Clara, uso que sigue manteniendo. El templo ha sufrido importantes transformaciones hasta el siglo XX, entre las que destacan la construcción de la espadaña de la fachada en 1778; el traslado del artesonado del coro bajo al salón de plenos del Ayuntamiento, donde actualmente permanece; o la nefasta intervención de 1953 que destruyó la techumbre policromada original de la nave, oculta por la superposición de una falsa bóveda posterior.

La portada de la iglesia, en piedra y de estilo plateresco, se levantó a principios del siglo XVI. Abre arco de medio punto con archivoltas, sobre jambas con impostas decoradas con volutas y hojas. Está flanqueado por dobles columnas superpuestas –las de abajo sobre pedestales– con capiteles de grandes volutas. Una cornisa da paso a un segundo cuerpo, centrado por una hornacina con venera, que cobija una imagen de San Antonio de 1977. Los laterales muestran pilastras de fuste acanalado con capiteles decorados con grandes volutas y hojas.

La cabecera, al exterior, es poligonal, con dos vanos de arco de medio punto, dos contrafuertes y dos espadañas con arco cegado de medio punto entre pilastras, y otro encima coronado por frontón triangular.

El interior de la iglesia es de una sola nave, cubierta por una falsa bóveda de lunetos, con arcos fajones y carpaneles, y recorrida por un entablamento. De su original estructura gótica sólo ha quedado un arco toral sobre pilares con baquetones, decorados con cabezas y vegetales.

Preside el altar mayor una imagen de San Antonio con el Niño, flanqueado por San Francisco y Santa Clara, sobre la que hay una talla de Cristo expirando, tal vez del siglo XVII, de gran perfección y cuidada anatomía.

La puerta del convento es un arco de medio punto con dovelas radiales y ménsula en la clave, sobre jambas de imposta resaltada. De la primitiva fábrica perdura un patio gótico, de doble galería de arcos rebajados sobre pilares cuadrados. La planta primera es de mayor altura y tiene antepecho sin decoración. Una cornisa a modo de alféizar da paso a la segunda, que se remata con una peculiar moldura de piedra, en forma de cordón anudado, con gárgolas en las esquinas. En centro destaca una fuente, de pilar mixtilíneo y copa central, y en uno de los laterales un pozo con brocal de piedra.