Verificado


Es una pequeña taberna-museo dedicada a nuestro paisano Joaquín Sabina, “el flaco de Úbeda”. Las paredes están cuajadas de fotos del cantante, y de versos suyos, las lámparas tienen como tulipas negros bombines y hay una estantería con sus libros de sonetos… Y por supuesto la única música que se escucha son las canciones de nuestro trovador más universal.

Con un ambiente muy acogedor, servimos buena cerveza, buen vino y exquisitas tapas de anchoas, caballa, lomo de orza, mojama, patés variados, etc.